Según avanza esta ola, observamos que los efectos para nuestra salud son muy diferentes a momentos anteriores de la pandemia. Los síntomas de las personas contagiadas son más leves, pero la sintomatología de estrés y ansiedad de las no contagiadas es mucho más grave y preocupante.

Quien ha esquivado la bala Ómicron está trabajando por 3: por si misma, por quien tiene COVID y por quien está de vacaciones. Con el miedo de que en breve también formará parte de las estadísticas de contagio, mientras soporta la agresividad de la clientela. Con tan poco personal es difícil cumplir con las normas de seguridad, por lo que aumenta la probabilidad de sufrir un robo, hurto o de cometer algún error humano y, por supuesto, se hace complicado gestionar la carga física, psíquica y emocional que todo esto supone.

No vamos a hacer responsables del caos al servicio médico o al área de prevención de riesgos laborales. Somos conscientes de que, al igual que el resto de la base de la pirámide, están haciendo malabares para  salvar la situación. La responsabilidad es de más arriba: de quienes toman las decisiones pensando en economía y no en humanidad; de quienes han defendido que sobraba gente y han ejecutado un €R€ que ha disminuido el censo de Banco Santander en miles de personas, pero no el trabajo a desempeñar; de quienes una vez más van lentos a la hora de tomar medidas que salvaguarden la salud tanto física como mental; de quienes a pesar del caos, siguen presionando y amenazando a nivel comercial a una plantilla exhausta; de quienes todavía piensan que van a heredar el banco y aprietan a sus equipos para que cambien sus vacaciones, sin tener en cuenta los problemas de conciliación o gastos por anulación de viajes que esto conlleva.

Desde CGT hemos pedido que, de forma inmediata, se vuelvan a unificar oficinas y establecer turnos, ya que no tiene ningún sentido que todas las sucursales estén abiertas tan mermadas de personal. No aceptamos que nos digan que esto no se puede hacer cuando en marzo del 2020, con menos información y experiencia, se pudo.

Hemos solicitado que en áreas como en Santander Personal, se vigile el cumplimiento del protocolo COVID por parte de ciertos mandos intermedios que se están extralimitando en sus funciones. Hay quien se ha olvidado que la prioridad para organizar los turnos y horarios, no es la de mantener la productividad a toda costa, sino la de proteger la salud de los equipos.

Recordamos que el disfrute de nuestras vacaciones es un derecho y que la empresa no puede anularlas ni modificarlas de forma unilateral.

Que si tienes la mala suerte de contagiarte estando de vacaciones, estas quedan en suspenso. Tu situación hasta que te recuperes del COVID ha de ser la de baja médica por incapacidad temporal y lo tienes que comunicar al Banco a la mayor brevedad posible.

Como desde el principio de la pandemia, exigimos medidas que respeten las condiciones laborales, que protejan la salud y prioricen lo humano a lo económico. CGT no olvidamos nunca que lo importante son las personas.

Salud.

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